Cuando hoy queremos saber cuándo llegará el próximo autobús, consultar una incidencia en el metro o planificar un trayecto, lo más habitual es sacar el móvil del bolsillo y tener la información en cuestión de segundos. Hace 30 años, sin embargo, todo esto era muy diferente: Internet apenas empezaba a llegar a los hogares y las páginas web eran todavía muy sencillas y, sobre todo, informativas. Este 2026, tmb.cat celebra veinte años, coincidiendo también con los veinte años del dominio .cat. La historia de TMB en Internet, sin embargo, viene de más lejos: comenzó hace ahora treinta años, en 1996. Repasamos cómo ha evolucionado su web, desde aquellas primeras páginas estáticas hasta la actual plataforma de movilidad.

1996: la primera web

Transports Metropolitans de Barcelona estrenó su primera página web en 1996, bajo el dominio tmb.net. Empezaba así la presencia de TMB en Internet. Aquel primer portal era muy sencillo y estaba formado, principalmente, por páginas estáticas con información sobre el servicio. La Wayback Machine de Internet Archive, una biblioteca digital que conserva páginas web antiguas y que, curiosamente, también nació en 1996, guarda capturas de tmb.net desde octubre de 1997.

Vista hoy, aquella primera web es una auténtica pieza de arqueología digital y permite comprobar hasta qué punto han cambiado Internet y la manera en que buscamos información en solo tres décadas.

1998: Vull anar

El primer gran cambio llega en 1998 con Vull anar. Por primera vez, la web de TMB dejaba de limitarse a mostrar información y empezaba a responder a las consultas de los usuarios. Y, para ser 1998, el sistema ya era bastante completo. El usuario podía indicar un punto de origen y un destino y, si no conocía la dirección exacta, buscarlo según el tipo de equipamiento o de lugar al que quería ir. El sistema proponía distintas alternativas, mostraba el recorrido sobre un mapa e indicaba qué medios de transporte y líneas había que utilizar.

Además, Vull anar no se limitaba al metro y a los autobuses de TMB: también podía combinarlos con Cercanías de Renfe y Ferrocarrils de la Generalitat y calcular trayectos entre Barcelona y distintos municipios del entorno metropolitano. Todo esto ocurría siete años antes de que apareciera Google Maps. Aquel primer Vull anar ha ido evolucionando hasta convertirse en el planificador de movilidad que conocemos hoy.

2000: Internet llega a los móviles con el WAP

En el año 2000 llega otra novedad importante: TMB incorpora la tecnología WAP a sus servicios digitales. Antes del iPhone, de Android y de la generalización del 3G, algunos teléfonos móviles ya permitían conectarse a Internet. Lo hacían, eso sí, de una manera muy distinta a la actual: pantallas pequeñas, a menudo monocromas, teclados físicos y páginas formadas casi exclusivamente por unas pocas líneas de texto. TMB creó para estos teléfonos un portal específico, accesible desde wap.tmb.net, donde se podía consultar información sobre la red de transporte público.

Era el año 2000. Todavía faltaban siete años para que Apple presentara el primer iPhone. TMB empezaba así a llevar la información del transporte público fuera del ordenador, mucho antes de que consultar Internet desde el móvil se convirtiera en algo cotidiano.

2001: la web se convierte en una herramienta de servicio

En 2001, TMB vuelve a renovar su presencia en Internet con una nueva página de inicio y más contenidos interactivos. Al planificador Vull anar se suman herramientas como On sóc, las noticias y las alteraciones del servicio, así como otros contenidos corporativos, como las ofertas de empleo. Poco a poco, la web dejaba de ser solo un escaparate con información sobre TMB y se convertía también en una herramienta útil para las personas que utilizaban el transporte público.

2004: una nueva generación de tmb.net

Tres años más tarde llega una nueva versión de tmb.net. El portal estrena diseño e incorpora más contenidos dinámicos, reforzando la idea de una web cada vez más orientada a consultar información práctica sobre el servicio. Esta versión, con distintos cambios y mejoras a lo largo de los años, se mantendría en funcionamiento hasta la gran renovación de 2011.

2005: iBus y la llegada del tiempo real

En 2005 TMB da otro paso importante con la puesta en marcha de iBus. Por primera vez, los usuarios podían saber cuántos minutos faltaban para que llegaran los dos siguientes autobuses de una línea a una parada concreta. La información se calculaba gracias al Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE), que permitía saber dónde se encontraban los autobuses y calcular aproximadamente cuándo llegarían a cada parada.

La prueba piloto comenzó el 28 de septiembre de 2005 en ocho líneas —6, 15, 16, 17, 33, 34, 41 y 64—, que en aquel momento concentraban aproximadamente el 20% de los viajeros de la red de autobuses. Consultarlo, sin embargo, no era tan sencillo como abrir una app. Uno de los principales sistemas era el SMS. Había que saber el código de cuatro cifras de la parada y el número de línea y enviar, por ejemplo, temps 0515 17 al número 7412.

El mensaje costaba 15 céntimos y TMB asumía el coste de la respuesta, que indicaba los minutos que faltaban para que llegaran los dos siguientes autobuses. iBus también se podía consultar desde Internet y desde los móviles de la época. Los teléfonos compatibles con WAP tenían una interfaz específica, mientras que los terminales que utilizaban i-mode, otra tecnología de Internet móvil de la época, disponían de otra distinta. En la web convencional también había un acceso a iBus y una herramienta para encontrar el código de una parada en caso de no conocerlo.

Los datos de uso muestran bien cómo era Internet en aquel momento. A principios de 2006, un 48% de las consultas de iBus se hacían desde la web convencional y un 45% por SMS. El WAP solo representaba un 5% y el i-mode, un 2%.

2006: nace tmb.cat

En 2006 TMB estrena una nueva dirección: tmb.cat. El cambio coincide con el nacimiento del dominio .cat, que este 2026 también celebra veinte años y que se creó para identificar en Internet a la comunidad lingüística y cultural catalana. El .cat se abrió al público el 23 de abril de 2006, día de Sant Jordi, tras un primer periodo de registro restringido que había comenzado el 13 de febrero.

TMB fue una de las primeras entidades en sumarse y reservó tmb.cat durante el mes de abril. No era, por tanto, solo un cambio de dirección. TMB incorporaba el nuevo dominio catalán a su identidad digital prácticamente desde su nacimiento. El antiguo tmb.net se mantuvo activo durante años y posteriormente pasó a redirigir a los usuarios hacia tmb.cat.

2009-2010: TMB sale de tmb.cat

A finales de la década, Internet estaba cambiando rápidamente. Las webs ya no eran el único lugar donde empresas y usuarios se relacionaban. Las redes sociales ganaban protagonismo, los smartphones empezaban a popularizarse y cada vez aparecían más servicios basados en mapas y geolocalización. TMB agrupó buena parte de esta transformación bajo el nombre de TMB Connecta.

El 16 de junio de 2009 abrió su página de Facebook y el 19 de febrero de 2010 llegó a Twitter con el perfil @TMB_Barcelona. También se empezó a trabajar en otros ámbitos, como la integración de la información de TMB en Google Transit, los códigos QR, las aplicaciones para móviles o incluso experiencias de realidad aumentada. Por primera vez, la presencia digital de TMB ya no giraba exclusivamente alrededor de su página web.

2011: una nueva generación de tmb.cat

El 5 de abril de 2011 entra en funcionamiento una nueva versión de tmb.cat, que sustituye al portal que estaba en servicio desde 2004. TMB renueva por completo la organización y el funcionamiento interno de la web y adopta Liferay como sistema de gestión de contenidos. Para el usuario, esto se traduce en más información sobre metro y autobús, una presentación más clara de las alteraciones del servicio y más espacio para los contenidos corporativos, comerciales y de prensa.

Pero uno de los cambios más importantes vuelve a tener que ver con el móvil. Once años después de aquel primer portal WAP, TMB ya dispone de una versión de la web diseñada específicamente para teléfonos móviles. Todavía no era como hoy: había, por un lado, la web pensada para verse desde el ordenador y, por otro, una versión distinta para los móviles.

A finales de ese mismo año también nace JoTMBé, un servicio pensado para crear una relación más directa con los usuarios, con alertas sobre el servicio, promociones, ventajas y actividades. Era el primer paso hacia una experiencia cada vez más personalizada.

2012: los servicios saltan al móvil

Los smartphones ya se estaban convirtiendo en una parte habitual del día a día y TMB empezó a adaptar a ellos muchos de los servicios que hasta entonces vivían principalmente en la web. En enero de 2012 estrena TMB Maps para el iPad, una aplicación que mostraba sobre un mapa las estaciones de metro y las paradas de autobús y permitía planificar trayectos, consultar líneas y ver cuándo llegaría el siguiente autobús. Al mismo tiempo evolucionaba TMB Virtual, la aplicación para smartphones, que reunía servicios como Vull anar, On sóc e iBus.

En marzo de 2012, entre las versiones para iPhone y Android, TMB Virtual ya había superado las 160.000 descargas. Pero el cambio no se limitaba a consultar transportes. Aquel año, tmb.cat también amplió los trámites que se podían hacer por Internet. Ya era posible enviar consultas, quejas y sugerencias, iniciar gestiones relacionadas con objetos perdidos o incluso pagar por Internet determinadas sanciones por viajar sin un título válido.

La web empezaba así a ser también una puerta de acceso a la atención al cliente.

2013: Vull anar llega a otras webs

En enero de 2013 TMB hace algo muy propio del Internet de aquella época: convierte Vull anar en un widget que cualquier web o blog podía incorporar. Esto permitía, por ejemplo, que una entidad o un equipamiento mostrara directamente el planificador de TMB en su página sin que el usuario tuviera que entrar antes en tmb.cat. Incluso se podía elegir entre tres diseños distintos: rojo, negro o gris.

En aquel momento, Vull anar, On sóc e iBus ya sumaban más de 300.000 accesos mensuales. Ese mismo año la web da también un paso importante en accesibilidad. En noviembre, tmb.cat obtiene la certificación AA de accesibilidad web. El portal, disponible en catalán, castellano e inglés, recibía entonces unas 700.000 visitas al mes.

2014: TMB Digital y la información en tiempo real

2014 es otro año importante en esta historia. Bajo el proyecto TMB Digital, la empresa renueva varias herramientas a la vez e intenta conectar mejor la web, el móvil y la información en tiempo real. Una de las novedades más visibles es la incorporación del estado del servicio en tiempo real. Desde la web se podía ver de una forma más clara si el metro y los autobuses funcionaban con normalidad o si había alguna incidencia.

TMB renueva también la web específica para móviles, que ya podía aprovechar funciones habituales de los smartphones como la geolocalización. Otra novedad importante es TMB Maps web, una herramienta de planificación basada en Google Maps. A diferencia del Vull anar tradicional, permitía marcar directamente sobre el mapa el origen y el destino, consultar paradas y recorridos, ver tiempos de paso y alteraciones del servicio o compartir el trayecto.

Durante unos años, TMB Maps y Vull anar convivieron como dos herramientas distintas para planificar un viaje. También aparece una nueva TMB App, que sustituye a TMB Virtual y reúne en una misma aplicación distintos servicios de información y planificación. Y aquel año ocurre otra cosa especialmente interesante: el 30 de enero de 2014, TMB abre parte de sus datos para que otros desarrolladores puedan utilizarlos.

Esto permitía que aplicaciones creadas por terceros pudieran mostrar información de la red y del servicio. La información de TMB empezaba, así, a salir también de las herramientas creadas por la propia empresa.

2015: TMB Maps se adapta a todas las pantallas

En noviembre de 2015, TMB Maps estrena un diseño responsive. Dicho de una manera más sencilla: la misma página podía adaptarse automáticamente al tamaño de la pantalla, tanto si se abría desde un ordenador como desde una tableta o un móvil. La nueva versión también mejoraba la velocidad, la información en tiempo real y la búsqueda de orígenes y destinos, con funciones como el autocompletado.

Esto permitió retirar la aplicación móvil específica de TMB Maps: ya no hacía falta una app distinta, porque la misma herramienta web funcionaba correctamente desde el teléfono. Era un adelanto de lo que ocurriría solo un año después con todo tmb.cat.

2016: una única web para todas las pantallas

Cinco años después de la anterior gran renovación, TMB vuelve a reconstruir su web. En julio de 2016 se estrena una versión de pruebas en w2.tmb.cat y, dos meses más tarde, el 5 de septiembre, pasa a sustituir definitivamente a la anterior. La gran novedad es que toda tmb.cat pasa a funcionar con un diseño adaptativo.

Por primera vez, la misma web sirve para ordenadores, tabletas y móviles y reorganiza automáticamente los contenidos según el tamaño de la pantalla. Ya no hacía falta, por tanto, mantener una web convencional y otra distinta para los teléfonos. La nueva versión reorganiza también los contenidos e intenta hacer más fácil y rápida la navegación.

Vull anar, una de las herramientas más utilizadas, incorpora sugerencias automáticas mientras se escriben el origen y el destino y mejora la forma de mostrar los recorridos. Con aquella renovación también nace una web propia para la Fundació TMB, con contenidos relacionados, entre otras cosas, con la historia y el patrimonio del transporte público de Barcelona.

2017: una web más personal

Si el gran cambio de 2016 había sido conseguir que la web se adaptara al dispositivo, el siguiente paso era intentar que también se adaptara a cada usuario. En 2017, JoTMBé se integra más profundamente dentro de la web y de TMB App. Los usuarios pueden guardar sus lugares y trayectos habituales, marcar líneas, estaciones y paradas favoritas, consultar tiempos de espera y configurar avisos según sus intereses.

La ubicación del teléfono permite también mostrar información sobre los transportes que hay cerca. La web empezaba así a ser un poco distinta para cada persona.

2018-2019: comprar billetes por Internet

El siguiente paso era que la web no sirviera solo para informarse, sino también para comprar títulos de transporte. En 2018 ya era posible adquirir distintos títulos desde TMB App y, en noviembre de 2019, esta posibilidad llegó también a la web para los usuarios de JoTMBé. El funcionamiento, eso sí, todavía era bastante diferente del de la T-mobilitat actual.

Después de comprar el título por Internet, el usuario recibía un código que debía introducir en una máquina de venta del metro para imprimir el billete físico. Aun así, por primera vez una compra que hasta entonces tenía que hacerse en la estación podía iniciarse y pagarse desde casa. En 2019 también se produce otro cambio importante.

Las funciones de On sóc y TMB Maps, que durante años habían funcionado como herramientas independientes, pasan a integrarse dentro de Vull anar. El planificador permite ahora seleccionar puntos directamente sobre el mapa, ver los transportes que hay cerca, consultar tiempos de iBus, incidencias y alteraciones y acceder a información de líneas, paradas y estaciones sin tener que ir cambiando de herramienta. Más de veinte años después de nacer, Vull anar volvía a reunir buena parte de las herramientas de planificación de TMB.

Los hábitos de los usuarios también habían cambiado por completo: en 2018, siete de cada diez visitas a tmb.cat ya se hacían desde un móvil. Aquel mismo año, Vull anar superó los 1,1 millones de búsquedas.

2020: la pandemia acelera los trámites por Internet

La llegada de la pandemia del coronavirus en 2020 cambió también la relación entre TMB y sus usuarios. En un momento en el que había que evitar desplazamientos y la oferta de transporte cambiaba constantemente, los canales digitales se volvieron todavía más importantes. TMB amplió los trámites que se podían hacer por Internet y potenció el Punt TMB virtual.

Consultas, reclamaciones, objetos perdidos, expedientes o justificantes de incidencias eran algunas de las cuestiones que se podían gestionar a distancia, mientras que para otros trámites presenciales se incorporó la posibilidad de pedir cita previa desde la web. tmb.cat se consolidaba definitivamente no solo como un lugar donde consultar información, sino también como un canal de atención al viajero.

2021: llega la T-mobilitat

En 2021 empiezan las pruebas abiertas de la T-mobilitat, el nuevo sistema digital de billetaje del transporte público del área de Barcelona. Los canales digitales de TMB se convierten también en una de las puertas de entrada al nuevo sistema. Durante las pruebas, los usuarios podían registrarse en la T-mobilitat desde la web, crear su cuenta y consultar facturas y otras gestiones relacionadas.

Era un cambio importante respecto al sistema anterior: el título de transporte empezaba a dejar de ser necesariamente un billete físico de cartón.

2023-2025: una nueva imagen y más formas de moverse

En agosto de 2023 TMB estrena una nueva página de inicio y comienza una renovación progresiva de tmb.cat. A diferencia de otros cambios anteriores, esta vez no se sustituye toda la web de golpe. Las distintas secciones se van renovando progresivamente, con una imagen más moderna y una navegación más sencilla. El cambio busca también que la web y la TMB App, renovada en verano de 2024, se parezcan más y compartan servicios y formas de presentar la información.

Y, una vez más, Vull anar es un buen ejemplo de hasta qué punto ha cambiado la idea de movilidad. En 2025 el planificador amplía las posibilidades y deja de pensar solo en metro y autobús. A las opciones de transporte público se añaden trayectos a pie y en bicicleta, combinaciones entre bicicleta y transporte público, recorridos que tienen en cuenta la accesibilidad de las estaciones e información sobre servicios de bicicleta compartida como Bicing, AMBici, Donkey Republic, Cooltra o Bolt.

El cambio es enorme. Vull anar había nacido en 1998 para responder a una pregunta muy concreta: «¿Cómo puedo llegar de aquí hasta allí en transporte público?». Casi treinta años después, la pregunta es más bien: «¿Cuál es la mejor manera de llegar?».

2026: veinte años de tmb.cat, treinta años de TMB en Internet

Este 2026, tmb.cat celebra veinte años. Pero la historia de TMB en Internet ya llega a los treinta.

En estas tres décadas, aquella pequeña web estática de 1996 se ha convertido en una plataforma desde la que se puede consultar el estado del servicio en tiempo real, saber cuándo llegará el próximo autobús, planificar un recorrido, comprar y gestionar títulos de transporte, hacer trámites o recibir información personalizada. Las cifras también explican este cambio. En 2013, la web de TMB recibía unos 8 millones de visitas anuales. En 2026, la cifra se sitúa alrededor de los 15 millones. Pero quizá la mejor manera de entender todo lo que ha cambiado sea volver al principio. En 1996, consultar información de TMB por Internet significaba sentarse delante de un ordenador y navegar por unas pocas páginas estáticas. En el año 2000, TMB intentaba llevar aquella información a las pequeñas pantallas de los teléfonos WAP. En 2005, para saber cuándo llegaría el próximo autobús, podías tener que enviar un SMS con el código de la parada.

Hoy, toda esa información —y mucha más— viaja permanentemente en nuestro bolsillo. Han cambiado los dispositivos, las tecnologías e incluso la forma en que entendemos la movilidad. Pero, al fin y al cabo, el objetivo sigue siendo muy parecido al de aquel primer tmb.net de 1996: poner la información del transporte público al alcance de las personas que lo utilizan.

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